EDUARDO CASANOVA SUCRE: LA TRANSICIÓN…

LA TRANSICIÓN

Por Eduardo Casanova

 

Toda transición política es complicada, puede ser difícil y por lo general deja inconforme a la mayoría de los seres pensantes del país en donde se hace. En nuestro caso la transición más notable fue la del gomecismo a la democracia, entre diciembre de 1935 y octubre de 1945. Su protagonista verdadero fue Eleazar López Contreras, a quien se podría definir como un general civilista o como un civil que se vistió de militar.

Recibió el poder cuando el general Juan Vicente Gómez murió en su cama, en Maracay, y de inmediato emprendió la difícil tarea de llevar el país a una democracia que en verdad nunca había conocido. Tuvo que enfrentar a la vez a los gomecistas, que se oponían con violencia al cambio, y a los demócratas, que estaban divididos entre los jóvenes que en 1928 habían enfrentado la dictadura y los antiguos exilados y presos de Gómez.

Los primeros estaban dirigidos por Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba, Raúl Leoni y otros muchachos que se habían entregado en cuerpo y alma a la búsqueda de la democracia, y los segundos no tenían cabeza visible. Los jóvenes ya se habían dividido entre comunistas y socialistas más comprometidos con la democracia, los segundos no tenían una orientación política propiamente dicha.

Los jóvenes eran fogosos e impacientes, los otros se conformaban con que los tomaran en cuenta. López Contreras zigzagueó, maniobró, tuvo que expulsar del país a los dirigentes de los jóvenes y conceder algunas ventajas a los gomecistas, pero en realidad se decantó por el sistema democrático, recortó el período presidencial y le entregó el poder a un militar profesional, de carrera, formado en la Escuela Militar, Isaías Medina Angarita, que hizo un excelente gobierno pero cometió varios errores que le costaron el poder.

Su política militar fue muy deficiente. No se atrevió a sacar del ejército a los “chopos de piedra”, los generales y coroneles autodesignados, sin formación académica y generalmente sin cultura alguna, pero con poder. Mantuvo sueldos muy bajos y pocas prebendas para los oficiales formados en la Escuela Militar y se negó a creer que se conspiraba para tumbarlo. También se negó a permitir la elección universal, directa y secreta del presidente y los congresistas, y se empeñó en que el candidato a sucederlo debía ser tachirense.

Desafortunadamente los jóvenes políticos y militares se pusieron de acuerdo y dieron un golpe de estado, el del 18 de octubre de 1945, que si bien implicó la imposición del sistema democrático tuvo consecuencias muy negativas para el país, entre ellas la regresión política de 1948, que fue la más grave.

Ahora, en 2017, todo indica que nos acercamos a una transición, nuevamente de una dictadura a una democracia. De una dictadura infame, que ha llevado al país a la peor situación que ha padecido en su historia, a una democracia que enfrentará grandes retos y dificultades. Tenemos que entender que no va a ser fácil, que requerirá concesiones y que va a dejar inconformes a muchísimas personas.

Pero hay que afrontarla con valentía y decisión, porque cualquier cosa es preferible a que los ineptos, los corruptos, los narcotraficantes y los delincuentes comunes sigan dañando al país desde posiciones de poder real. Habrá que usar pañuelos en la nariz y más de una vez sonreír forzadamente, pero hay que aceptar que lo bueno suele ser, en determinadas circunstancias, hasta mejor que lo mejor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s