Décima Segunda Alerta sobre Difteria, Sociedad Venezolana de Salud Pública


Sociedad Venezolana de Salud Pública

Red Defendamos la Epidemiología Nacional

8 de septiembre de 2017

Décima Segunda Alerta sobre Difteria

La epidemia de difteria continúa cobrando víctimas en el estado Bolívar, no ha sido controlada

y ahora coincide con sarampión y malaria

Como informamos en la Alerta sobre Difteria N· 11, del   28 de julio de 2017,el estado Bolívar, acumuló el 63,8% de los casos sospechosos de difteria notificados del país desde el inicio de la epidemia, hasta la semana epidemiológica  N· 24 ( 16 de junio de 2017) y ocupaba el primer lugar en incidencia de la enfermedad en 2016. En 2017, a nivel nacional, hasta esa fecha se registraron 123 casos sospechosos.

Según fuentes extraoficiales, el número de casos sospechosos acumulados de la enfermedad en el estado Bolívar, hasta la semana epidemiológica N· 34 de 2017, fue de 74.

distribuidos por ocurrencia de la siguiente manera:

Municipio Caroní: 50 casos.    (67,57%)

Municipio Heres: 11 casos.     (14,86%)

Municipio Angostura: 9 casos.(12,16%)

Municipio Sifontes: 4 casos.    (5,41%)

Figura1

Es decir, de los 11 municipios del estado, 4 registraron casos  (36,36%); corresponde a municipios con la mayor densidad de población, más recursos y establecimientos para la asistencia médica, que explica que numerosos casos sean trasladados desde otros municipios más desasistidos. Por ejemplo, un caso residente del Callao está registrado en Caroní, situación que es común porque otros casos, de diversos municipios, son referidos a Ciudad Guayana. En consecuencia, el número de municipios con casos sospechosos de difteria, registrados por residencia es mayor.

En cuanto a las defunciones: 7, ( 9,45%) de los casos del estado, tres de ellas ocurrieron en el Municipio Angostura. y 4 fallecieron en el Municipio Caroní. De los fallecidos en Caroní dos (2) procedían de Pariaguán (Estado Anzoátegui), 1 de El Callao y el otro caso era autóctono de Caroní.

La cifra de mortalidad del estado, se corresponde con lo esperado en situaciones epidémicas de difteria, pero resulta muy elevada en el municipio Angostura (33,33%), situación atribuible, a la dispersión de población, predominantemente de etnias indígenas, al retardo en el diagnóstico y a menor disponibilidad de recursos para la atención de los enfermos.

Carecemos de información sobre la edad y sexo de los afectados en el estado.

Las coberturas de vacunación con Pentavalente, (que contiene la vacuna contra la difteria) entre enero y julio de 2016, en niños menores de un año, en el estado Bolívar, eran muy bajas, como se aprecia en la figura 2. Ninguno de los municipios del estado alcanzó el nivel óptimo de cobertura de 95% de la meta. Situación similar se identificó en los estado vecinos, Amazonas y Delta Amacuro.  No disponemos de las coberturas correspondientes a 2017. Sin embargo, resulta evidente,que los municipios que reportan actualmente casos sospechosos, corresponden al grupo con más baja cobertura vacunal en 2016: Caroní (40%), Heres (47%), Angostura (29%) y Sifontes (35%). Lo que revela que existe todavía una importante población de susceptibles en esos municipios y que las campañas extraordinarias de vacunación realizadas a partir de octubre de 2016, han sido insuficientes .

Figura 2


Cobertura vacunación

 
MPPS. Dirección Nacional de Inmunizaciones. Evaluación de las coberturas entre enero y junio de 2016. Documento no divulgado. Nota: el título original de la figura indica erradamente que es hasta agosto de 2017.

Para cualquier planificación de las acciones de prevención es indispensable conocer las coberturas de vacunación por municipios y parroquias y así focalizar  y ejecutar las acciones de salud pública a seguir.

La simultaneidad de tres epidemias en el estado Bolívar: malaria fuera de control por varios años, y ahora  desde hace  3 semanas el brote de sarampión en el municipio Caroní, se suma a la epidemia de difteria, re emergente desde abril de 2016; constituyen en su conjunto un reto formidable para el sistema de salud local y para la población y amerita la mayor atención de las autoridades del MPPS y de la Organización Panamericana de la Salud. Tal fenómeno indica  la existencia de condiciones extraordinarias, propicias para la transmisión y amplia diseminación de enfermedades infecto-contagiosas, prevenibles mediante vacunas, (difteria y sarampión y otras) al coincidir un alto número de personas susceptibles que no han sido protegidas durante años, efectivamente mediante inmunización, al no alcanzarse las coberturas óptimas, recibir inmunización incompleta o no haber sido vacunados; facilitadas por el desplazamiento migratorio masivo de personas susceptibles hacia y desde el estado, atraídos por la fiebre del oro y por la diseminación de estas enfermedades a otros territorios, por enfermos no identificados o por portadores sanos; por las condiciones insalubres de vivienda, hacinamiento, carencia de servicios básicos, nutrición deficiente y pobreza de la población, debilitada en sus mecanismos de defensa inmunológica y por la evidente debilidad del sistema de salud, que ha sido incapaz de realizar efectivamente la promoción y educación en salud, o de aplicar  eficientemente las medidas de prevención mediante vacunas y gestionar las acciones urgentes de salud pública: de planificación de vacunación de rutina, masiva y de bloqueo, de captación de susceptibles, identificación de contactos, de búsqueda activa de casos, o de aislamiento y tratamiento efectivo de los casos sospechosos, con antibióticos y antitoxina en el caso de difteria, acciones indispensables para el control de las epidemias. Además, preparar al personal de salud sobre las características de estas enfermedades, su cadena epidemiológica y que conductas deben tomar, para lo queel MPPS debe elaborar y divulgar ampliamente, pautas, normas actualizadas de vigilancia y control y directrices de actuación para el diagnóstico, tratamiento y la conducción de casos.

Como si fuera poco y para agravar la situación, se ha aplicado censura de información oficial, sobre las tres enfermedades, lo que impide a la población cooperar adecuadamente con las medidas de salud pública, tomar consciencia de los riesgos y estimular la prevención mediante vacunas en los casos de difteria y sarampión. Mientras tanto, se priva arbitrariamente a los profesionales de salud de información importante para la sospecha y el diagnóstico oportuno de casos.

En estas circunstancias, los cambios ocurridos en esta semana en los cargos directivos y técnicos del Instituto de Salud Pública del estado Bolívar, por personal de Médicos Generales Integrales (MGI) sin suficiente capacitación profesional, o el traslado de las responsabilidades del Programa de Control de Malaria en el estado, a la Misión Barrio Adentro, solo contribuirán a empeorar la limitada capacidad de respuesta institucional ante estas graves amenazas para la salud, que requieren personas con gran experiencia en la dirección y ejecución de programas de salud pública.

Las tres epidemias activas en el estado Bolívar, marchan a la deriva.

José Félix Oletta L.

Ana C. Carvajal

Carlos Walter V

Ángel Rafael Orihuela

Pablo Pulido M.

Oswaldo Godoy

JulioCastro M.

Saúl O. Peña

Andrés Barreto

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