GUSTAVO CORONEL: Carta de chavista corrupto a su primo que desea iniciarse en el negocio

LAS ARMAS DE CORONEL

 

LAS ARMAS DE CORONEL

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Carta de chavista corrupto a su primo que desea iniciarse en el negocio

 

Querido primo:

Entiendo que tu posición en la empresa estatal te ha dado grandes dividendos. Por lo que me dices, $300 millones es una cifra nada despreciable, bastante parecida a la que yo he logrado acumular gracias a mis esfuerzos y a tu colaboración. Me preguntas cómo puedes poner tus ahorros a salvo y poder transformar ese dinero en bienes que estén más allá del escrutinio de la gente curiosa. En Venezuela no vas a tener problemas, porque allí tienes la plena protección de las instituciones y apenas en caso de un cambio de gobierno pudiera presentarse algún peligro. Sin embargo, por lo que veo en la actitud de la oposición, no habrá mucha intención de perseguirnos, ya que pronto será su turno de comer y no desearán sentar precedentes que los afecten en el futuro. De manera, que creo que harán borrón y cuenta nueva. Suave, primo.

Paso, por lo tanto, a aconsejarte como debes actuar para que todo vaya bien y puedas disfrutar plenamente de tus esfuerzos.

Ya lo primero lo hiciste y mejor imposible. La estrategia del porcentaje te ha dado resultados y ello significa que ya tienes unos ahorritos de $300 millones. Ahora, el segundo paso que debes dar es encontrar un buen banco en el extranjero, lo que llaman “offshore”, para depositar tu dinero. Casi podríamos hablar de “almacenarlo”. Estos bancos “offshore” abundan y todos están interesados en manejar tu importante depósito, el cual cabe en lo que ellos llaman la élite,  bajo total confidencialidad, ya que ese es su trabajo. Toda esa gente de los bancos internacionales que tú ves bien vestida, con exquisitos modales, subiendo y bajando de pulidas limosinas o de un jet privado no aguantan un cañonazo de $100.000. Venderían a su madre por esa suma. De manera, que puedes elegir. Yo te recomiendo a XXXX y ZZZZ, quienes están en Hong Kong y en  Singapur, aunque los hay buenísimos en Suiza, Panamá, Líbano, hasta en Delaware, en el corazón del imperio “mesmo”. Los de Hong Kong son excelentes en mantener la confidencialidad, mejor que Suiza, donde la cosa se está poniendo menos atractiva.

Lo segundo que debes hacer, primo, es registrar algunas corporaciones que sirvan para almacenar tu dinero, sin que tengas relación con ellas. Son las llamadas empresas de papel, “shell companies”, empresas fantasmas, como las quieran llamar, pero que te darán toda la protección necesaria para que nadie pueda saber que tú estás detrás de ellas. En Venezuela, todo empresario que se respete tiene sus empresas en Panamá, en Luxemburgo o en las Islas Vírgenes. Hay quienes ni siquiera entienden la complejidad de su laberinto empresarial y tienen que pagar a expertos para que le expliquen cómo es la vaina. Nadie puede pensar que eso es un pecado, pues todos tenemos derecho a proteger nuestros dineros.

Lo tercero es procurarte una visa de residente en algún país civilizado. Una vez que la tengas, cómprate una propiedad bien chévere allí, lo cual puedes hacer utilizando una de tus compañías. Los pendejos como Herman o Isaías, Vladimiro o Néstor, suelen ser muy echones y compran sus mansiones a su nombre, para que todo el mundo sepa que tienen real. Eso no debes hacerlo nunca. Si quieres un avión, una casa, una hacienda para criar pura sangres, ponlo todo en cabeza de esas empresas que a su vez son propiedad de otras empresas y así, hasta que ni tu sepas como es el enredo.

Cuando hayas hecho esto, primo,  ya tendrás la mitad del cuerpo dentro del mundo civilizado. Una buena idea es poner a tus hijos en los colegios del país, porque ello te refuerza tu presencia allí, además de que tú quieres que tus hijos crezcan como buenos ciudadanos, no como malandros. Ya sabemos que la educación en Venezuela está por los suelos debido al bloqueo de las grandes potencias contra la revolución. ¿Quien no lo sabe?

Mucha gente, incluyendo a banqueros que huyeron de nuestra revolución, así como colegas nuestros, ahora están en USA u otros países civilizados y ya han invertido en centros de arte o en programas de ayuda para niños con labio leporino o ancianos desnutridos, cualquier cosa que les dé una aureola de buena gente. Puedes elegir, si lo deseas, entre financiar un equipo de las pequeñas ligas o un centro de alimentación para gente sin hogar. Cualquier cosa es buena y solo requeriras del uno o dos por ciento de tus activos. Ten cuidado con que no sea algo fraudulento, como el tipejo ese en Miami que hacía fraudes con las casas en Haití, quien de vaina no me estafó a mí. Lo último que deseas hacer es atraer la atención de las autoridades. Dona dinero a los candidatos presidenciales, a las universidades, envía regalos a las autoridades del lugar donde tengas tu casa. Créate fama de buen ciudadano en tu comunidad.

Lo último en el proceso de sembrarte en el mundo civilizado es cultivar una buena relación con los medios.Procura que sea siempre por las buenas. Búscate un periodista a quien puedas “ayudar” para que él te ayude. No te metas en demandas por difamación como el bolsa de Diosdado o como la gente de Derwick, porque el problema con las demandas es que el tribunal te pide total información sobre tus cuentas, tus relaciones, tus actividades, y eso es lo último que ti deseas que suceda. Traga grueso cada vez que un investigador mal intencionado te mencione. Nadie se acuerda de esto pocas horas después. Mientras ellos denuncian, tú te ríes de ellos en tu mansión, tomando champaña Cristal o pasando unos días en el mejor hotel de París o de Roma, donde puedes dar propinas de mil dólares para que te recuerden con cariño.

Bueno, primo. Cuídate, disfruta de tu dinero, recuerda que los pendejos no van pal baile. Ya verás que, si te tienes que ir del país, podrás regresar por la puerta grande al cabo de pocos años porque en Venezuela nadie recuerda o a nadie le importa lo que hagas. Solo les importa el cuanto hay pa eso, esa es la máxima filosofía, chamo.

Saludos para todos los amigos allá. Te recomiendo que te “asiles” en Nueva York, primo, allá el dinero habla y todo el mundo entiende (money talks),

Tu primo y socio.
Lectura sugerida: “The Kleptocracy Curse: Rethinking Containment”, Ben Judah. Kleptocracy Initiative, Hudson Institute

Gustavo Coronel en 11:31

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s