“María Gabriela es mala”, por: Nelson Castellano-Hernández 

Es lo que tendría que decir su padre si estuviera vivo, pero el hombre de Sabaneta, el que exclamaba que ser rico es malo, siempre tuvo un doble discurso. Junto a todos sus seguidores, hicieron del chavismo, la mayor fábrica de corrupción que se ha visto en América Latina.

Según fuentes parlamentarias venezolanas, la suma desfalcada asciende a un monto de 700.000 millones de dólares en 16 años.

No bastó robar el ingreso petrolero, tenían que apoderarse, a través de las expropiaciones, de las riquezas construidas con el trabajo de otros venezolanos. Tuvieron también que negociar las riquezas naturales, aunque destruyeran el equilibrio ecológico del Arco Minero.

Pero nada de eso bastaba para saciar al régimen de delincuentes, unos se especializaron en el tráfico de drogas, otros a enriquecerse con el comercio del Hambre, quienes tuvieron los dólares para importar comida podrida o con sobreprecio, como la reina del arroz con pollo, María Gabriela Chávez.

Rápidos surgieron contrabandistas en las fronteras, bajo la mirada impasible de la Fuerzas Armadas. Estas también callaron frente a los cubanos, los guerrilleros y los terroristas islámicos que nos penetraron.

Se buscaron testaferros, florecieron enchufados y boliburgueses, quienes cínicamente se llenaron los bolsillos a costa de la libertad y la vida del pueblo venezolano.

Se armó a delincuentes, para defender el trabajo sucio chavista, con sus motos, armas y el apoyo gubernamental se constituyeron en colectivos, quienes montaron su negocio propio de secuestros, asaltos, robos, invasiones, vacunas y atropellos

Existió también los que nos vendieron a precios exorbitantes plantas eléctricas viejas con pintura nueva, o aquella Zarina que mantuvo el monopolio de importación de medicinas y equipos médicos. Cual los perros de la guerra, que son responsables de los tráficos de armas, en Venezuela se desarrollaron los perros de la desnutrición y la enfermedad.

Como en la obra trágica de William Shakespeare “Julio César”, Chávez pareció repetir: “Grita: ‘¡Devastación!’ y suelta los perros de la guerra”. Entonces surgió Maduro, el Marco Bruto venezolano, junto a su grupo de conspiradores, motivados por la envidia y la ambición, no dudaron en asesinar la democracia.

Son los “hijos de Chávez”, sus clanes conforman la cúspide, los más poderosos: los Chávez, los Maduro-Flores, los Cabello y los Padrino. Roban y dejan robar, echan raíces como el cáncer, surgen los Ramírez, los Rodríguez, El Aissami, la Lucena.

Grandes y chiquitos todos los que ocupan cargos tienen su tajada, Rocco Albisinni presidente de CENCOEX; Alejandro Fleming Cabrera, viceministro para Europa; Simón Zerpa, vicepresidente de finanzas de PDVSA; y Carlos Malpica Flores, ex tesorero nacional y ex vicepresidente financiero de PDVSA, quien deja su cargo luego que, sus primos los narco-sobrinos lo mencionan en el juicio.

El ex ministro de Obras Públicas Haiman El Troudi, destaca el Teniente Alejandro Andrade, ex tesorero de la Nación con una fortuna estimada en 5.000 millones de dólares. Wilmer Ruperti, quien mejor representa el “empresario chavista” con una fortuna estimada en 1.600 millones de dólares.

Diosdado, su hermano José David y el vicepresidente El Aissami, forman un clan vinculado al narcotráfico y al extremismo islámico, hicieron metástasis en Kalil Mayed, lobista chavista en el mundo árabe, cuya fortuna se estima en 400 millones de dólares, aparece vinculado a José Vicente Rangel, a su esposa, a Diosdado Cabello quien es su socio en la Empresa EVEBA, a Tarek William Saab y a militares de alto rango.

La corrupción se extendió hacia el testaferro del El Aissami, Samark López quien tendria 500 millones de dólares en cuentas offshore, apartamentos y coches de lujo, según lo publicado por Univisión. Según el gobierno americano, los dineros del Vice proceden del tráfico de droga, entre sus colaboradores se señalan Los Zetas de México, el venezolano Walid Makled y el colombiano Daniel El loco Barrera.

La metástasis de Rafael Ramírez se produjo en Baldo Sansón y en su primo Diego Salazar. El Rojo de Oro, hijo de un guerrillero de los 60 que, obtuvo de Ramírez el mayor contrato de seguros de PDVSA

Todos estos capos y corruptos se repartieron la Patria y se convirtieron en magnates. Los más vivos intentan permanecer en la sombra, otros ni siquiera usan testaferros, total el régimen se hace la vista gorda ante la corrupción chavista.

Estos son solo unos ejemplos, entre otros gracias a ellos el país está como está. En todo caso nadie puede negar que la escasez, la inflación y el desabastecimiento, es producto del robo, del lavado y la especulación del socialismo del siglo XXI.

Una mención especial merece María Gabriela Chávez, la hija de Hugo, es considerada en la prensa internacional como la mujer más rica de Venezuela, su fortuna esta evaluada en 4.2 millardos de dólares y se supone se encuentra en cuentas bancarias americanas y de Andorra

Una cifra escandalosa que contrasta con la realidad económica y social del país. El hambre que sufre el pueblo, es proporcionalmente inversa a la vida de lujo y placeres de la descendencia del galáctico.

La reina del arroz, se ganó ese apodo después del escándalo de importación de arroz proveniente de argentina. En el caso estarían involucrados los hermanos Vignati (Roberto, María Isabel, Julián, Gabriel y María Eugenia), que vendieron arroz con 80% de sobreprecio al Gobierno de Venezuela.

En el 2014, exportaron 37.000 toneladas de arroz por montos muy superiores a los del mercado, y en la celebración de la operación comercial, tomaron una foto donde aparecía María Gabriela en el centro, abrazada con todos ellos.

“Ser rico es malo, es inhumano. Así lo digo y condeno a los ricos”. Vociferaba Hugo Chávez en 2005, hoy en día su hija predilecta, dueña de una fortuna, vive en Nueva york, con un puesto permanente en la ONU, aunque jamás asiste.

El periódico español ABC reveló en el 2014 que las dos hijas mayores de Chávez gastaban una media de 730.000 euros por día. Otro periódico “el Comercio” publicaba que entre ellas, su otra hermana y los hijos de Maduro, le costaban al país 3.6 millones de dólares diarios.

Tendríamos que concluir que toda esta gente es mala, pero no por ser ricos, sino por cínicos, mentirosos, deshonestos, ladrones y asesinos. La ironía de la historia es que, si comparamos a Chávez y Maduro con los presidentes de la democracia de la cuarta república, observamos como los hijos de Betancourt, Leoni, Lusinchi, Caldera, Pérez o Herrera Campins, ninguno resultó heredero de fortunas.

Provenientes de familias pobres, hijos de inmigrantes, huérfanos o provenientes de familias sencillas con grandes valores familiares, ningunos de sus descendientes vive como una carga para el país, ni se quedaron en la casona, ni se le pagan sus gastos, ni viven derrochando lujo.

Chávez dejó una herencia de parásitos del estado, lamentablemente también nos dejó un país dividido, sin capacidad de producción, endeudado, lleno de pobres y de cubanos castristas.

Ex Cónsul de Venezuela en París
Presidente de Venezuela-Futura, Francia
https://www.facebook.com/groups/181289191975263/
nelsoncastellano@hotmail.com

  • Share via Twitter
  • Share via Facebook

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s